Vive Cantando

Diario de un karaoke 2×05: Pisando fuerte


La serie de Antena 3 ‘Vive Cantando’ volvió el pasado martes con un nuevo capítulo y, con ella, las crónicas de Andrea (del blog Epic Us) que nos ofrecerá cada semana su particular visión de los capítulos de las aventuras del barrio de La Gloria. No os la perdáis, porque si creéis que después de ver el capítulo no os podéis divertir más, ¡Os equivocáis!.

Una semana más hemos tenido un nuevo episodio de Vive cantando y ha sido un episodio donde la gran mayoría de personajes la han cagado, pero ha estado guay y la trama de Jeco ha sido lo mejor de lo mejor. Bueno, mejor no adelanto cosas y voy con la crónica.

Empiezo con la parte del Caño, que hoy ha estado más centrada en Mariano, que ya era hora porque en lo que llevamos de temporada ha sido ese dúo dinámico formado por Asun y Candela las que han tenido más protagonismo. La cuestión es que Mariano va a fichar a un futbolista africano, que va a ser la repera y se va a coronar, algo que necesita con urgencia. Lo malo es que ha tenido que poner pasta de su bolsillo y lo peor es que Asun ha conseguido plaza en una guardería para las gemelas, a cambio de que Candela prepare un catering pijo para una comunión y, claro, necesitan dinero para invertir.

Mariano está todo contento porque el jugador está de camino y lo celebra con su Sancho Panza particular, vamos, Cefe, cuando el representante le dice que tiene que pagar más. Mariano accede a pagar lo que haga falta, así, sin plantearse que es todo como que muy raro y eso que huele a timo que no veas.

La Gloria is living a celebration.

Cuando, por la noche, las chicas le cuentan a Mariano sus planes para coger dinero de los ahorros, éste intenta evitarlo, disimulando muy malamente, todo sea dicho. Como Candela está dispuesta a coger el dinero, Mariano le dice que no puede ser, cuando aparece el futbolista africano. Candela se entera de todo y se rebota, normal, mientras Mariano intenta encontrar al representante del futbolista, que no da señales de vida. Mariano le dice a Candela que el futbolista les puede cambiar la vida a todos, que puede ganar un pastizal, pero a Candela lo que le importa es que no le haya contado nada. Eso sí, se le ablanda el corazón cuando él le explica que lo ha hecho porque están muy achuchados y es una inversión.

Al día siguiente, gracias a La poli, que sabe hablar alemán, descubren que el futbolista no es tal, sino un albañil. Resulta que, como temía el Poli Buenorro, todo era una estafa en la que Mariano ha caído. No, si ahora tiene 2000 euros menos y un habitante más de su casa. Ay, en serio, Mariano, que anda que no olía a estafa…

Candela le echa la bronca, no por perder el dinero, sino porque se ha jugado un dineral sin pensar y sin compartirlo con ella. Mariano le explica que sólo quería demostrar que era algo más que el jugador de fútbol y Candela le dice que lo es, que es un experto en fútbol… y también en meter la pata. Le pide que no vuelva a mentirle, que no se lo perdonará, cuando le llaman del Rayo para despedirlo. ¿Y qué hace Mariano? ¿Ser honesto? No, mentir. ¡Bien, Mariano, bien! ¬¬U

Por otro lado, hoy los cuatro adolescentes han tenido tramas para ellos solos y han estado unidas mediante Carlos. La cuestión es que Alma no logra que las enanas callen, así que se las endosa a Jeco porque son sus hijas y, creyéndose solo, éste les cuenta la verdad a las nenas y que es una putada porque son lo mejor que le ha pasado en la vida y que se cortaría un brazo por ser su papá de verdad. Sin embargo, no lo está, ya que Carlos acaba de llegar y lo escucha todo y tanto Carlos como yo estábamos ahí con la patata rota.

 

Al día siguiente, Carlos le recomienda que hable con Alma, pero Jeco no sabe cómo sacar el tema. Carlos lo intenta, cuando Alma llega, pero el pobre Jeco es interrumpido por Asun, que trae una buena nueva: las gemelas han conseguido plaza en una guardería, aunque deben ir a una entrevista. Asun quiere que Alma vaya sola, pero ésta prefiere ir con Jeco y éste empieza con paranoias sobre que los padres no son importantes y Alma se piensa que se está escaqueando.

Alma se está quejando con Paula de la situación y de que le gustaría salir de juerga, cuando se encuentran con el representante que le trae una noticia: hay una fiesta esa noche donde conocerán a un productor. El representante se ofrece a no dejarla sola y Paula se pone nerviosa y se niega a ir porque ha quedado con Carlos.

Cuando va a buscarle, Carlos le dice que vaya a la fiesta y Alma también la anima. Paula accede, pero con la condición de no ir sola, así que se apuntan todos. Jeco quiere aprovechar la barra libre para hablar con Alma y Carlos le dice que entiende por qué le cuesta contar la verdad, pero que debe hacerlo. En esas, el representante aparece para llevarse únicamente a Paula a la zona vip.

Una vez ahí, el representante le dice que deben impresionar al productor, así que hace que Paula cante Piensa en mí. Sus amigos la ven desde la puerta, sin que ella los vea a ellos y el pobre Carlos se queda jodido al ver las miraditas entre Paula y el representante. Además, un momento antes, Alma le estaba diciendo lo bueno que está el tío. Carlos hace de tripas, corazón y hace como si nada ante Paula, incluso le dice que no pasa nada si se quiere quedar sin él. Paula, de nuevo, se pone muy nerviosa y decide irse con él, dejando plantado al productor.

Todavía no he puesto ni una sola captura de este hombre y eso no puede ser, María Teresa.

Por su parte, Alma y Jeco ya están llegando a casa y ella le insiste en que le acompañe a la guardería, pero Jeco intenta negarse. Alma le acusa de estar cansado de la paternidad y él acaba contándole la verdad: que es estéril y que le jode porque le encanta ser padre, que se veía siendo padre y que ahora ya no tiene nada y que, si no se lo ha dicho, es porque la situación le está matando. Jolín, en serio, el monólogo es para verlo con clínex porque cómo emociona. De hecho, hasta a Alma se le saltan las lágrimas y, jo, es tan bonito. En serio, ¿por qué hacen siempre sufrir a Jeco? Si es que, encima, el pobre es un desastre, vale, pero siempre es quien mejor intención tiene y el más honesto y menos auto-destructivo de todos. ¡Me parece fatal cómo le putean!

 

Todos somos Alma en esta escena. Eso es así.

Bueno, que me enrollo, al día siguiente van los dos a contar la verdad a sus padres, pese a la sorpresa de encontrarse al futbolista. Y ven a todos tan contentos con las gemelas y Jeco está sufriendo tanto al intentarlo, que Alma acaba impidiendo que lo diga. De hecho, lo que dice es que Jeco va con ella a la guardería porque se lo curra un montón y que para eso es el padre. ¡Bravo, bravo! ¡Oh, Alma, qué feliz me has hecho! ¡Alma for the win!

¡Alma, eres mi heroína, seriously!
Por cierto, serán primos, pero sigo shippeandoles un montón.

Al final, el representante va a buscar a Paula para decirle que lo ha arreglado con el productor, pero que se tenía que haber quedado. Entonces, Paula le explica que, aunque está agradecida, cuando está con él tiene miedo de confundirse porque él la mira de esa forma y a ella le gusta pasar tiempo con él. Dicho eso, se besan, antes de que Paula salga por patas. A ver, Paula, que yo entiendo que Fernando Andina es lo más, ¡pero pobre Carlos, leche! Que, por cierto, de tal tía, tal sobrina, ¿eh?

Finalmente, voy con el resto de personajes, que han tenido sus propias tramas con Trini como centro. La cuestión es que Charo no da señales de vida, por lo que Juanjo está histérico y no deja de llamarla, estando en el karaoke, donde Trini y Elena están hablando de que ésta última no se come un colín y sobre Juanjo. Cuando Trini va un momento al baño, el Poli Buenorro va a pretenderla (sin éxito), mientras que Elena va a ver cómo está Juanjo y le anima a llamarla si tiene ganas de beber.

A la salida del karaoke, Trini y César se encuentran con Manu de botellón y le dan la típica charla paternal, por lo que Manu se refiere a Trini como “mamá” y ella se queda todo muerta. Sin embargo, mantiene la bronca y se lo acaba llevando a casa para que duerma, lo que, como era de esperar, no es bien recibido por El abuelo, que se pone a gruñir como él acostumbra. A Paula tampoco le hace gracia, pero a Nacho le parece bien. Todo eso, claro, lo hablan con Manu “durmiendo” delante y se entera de todo.

 

Cada vez que Manu llama a Trini “mamá”, se le queda esa carilla. Un día le da un perrenque.

También se entera de que Trini tiene el examen de informática y no sabe hacer nada, por lo que le dice cómo hacer un ejercicio de Excel. A Nacho se le ocurre que Manu le eche una mano y, a cambio de unas tostadas con mermelada y un zumo, él accede.

A todo esto, enfrente, el Poli Buenorro le comenta a César que hay una chica que le gusta mucho, pero que no hay tema, salvo un beso: la vecina… que no la señora Encarni, sino Trini. César se escandaliza y saca a colación a Juanjo, pero el poli dice que la pelirroja está libre y no pasa nada malo. Por cierto, me parece fatal que diga que ella le puso ganas, cuando Trini no deja de darle negativas y la besó a traición como quien dice.

De hecho, César tarda cero coma en irle con el cuento a Trini porque no quiere que hunda a Juanjo, pero Trini le quita importancia al beso. Es entonces cuando César ve que Manu está con el ordenador e intenta hacerse el guay… sin conseguirlo, que para algo es César. Trini intenta largarlo porque tiene que estudiar, pero Manu cree que lo mejor es que haga el examen por él. Trini se emociona en un primer momento, pero, claro, Nacho está delante, así que le da un ataque de responsabilidad y rechaza la propuesta de Manu porque es hacer trampas.

A todo esto, como sigue sin tener noticias de su madre, a Juanjo le entran ganas de beber, por lo que llama a Elena, que está en plena reunión con un cliente. Ésta empieza a gritarle que no lo haga, ahí, en plena reunión y le aconseja a Juanjo que fume o se compre patatas y Juanjo le termina colgando. Elena, más tarde, va a verle con un manual porque es su primera vez como sponsor. La muchacha lo intenta, pero Juanjo no es nada fácil de contentar, que para algo es Juanjo. Al final, deciden irse al campo un par de horitas para alejar a Juanjo de la tentación.

Están marchándose, cuando Trini los pilla y, claro, se mosquea al verlos. Elena intenta colarle una trola, pero Trini no se la traga y se pone celosa, por lo que Juanjo le cuenta la verdad. La pobre Trini se queda con cara de haber metido la pata y dice que son amigos y que podían haberle contado algo, por lo que Juanjo dice que, a veces, es difícil contarle las cosas. Juanjo, entonces, se da cuenta de que está celosa y parece contento por los celos, de hecho, pone esta cara:

Los excursionistas acaban en medio de la nada con el coche roto y, como Juanjo no es un mecánico aficionado, tienen que esperar a que llegue la grúa. Elena está de los nervios porque con la gracia puede perder el ascenso por el que estaba trabajando y Juanjo… bueno, es que es Juanjo, así que está también rebotado y acaban discutiendo.

Por su parte, Trini va a hacer el examen y descubre que el examen se hace solo… o no, porque Manu se ha ido a echarle una mano, vamos, a hacérselo. Trini entrega el examen hecho por Manu y vuelve a casa, donde Rafael está riñendo a Nacho porque le han echado del colegio por hacer cyberbulling. Cuando El abuelo explica lo que ha hecho, Trini se nos parte la caja, antes de recordar que es la figura maternal de la casa y reñirle. Nacho explica que esos chicos le habían encerrado en el baño para reñirle y que Manu le ha dicho que quien la hace, la paga. Que conste que Trini no debería hablar mucho, que el nene ha salido a ella, porque Trini se lió a escobazos por lo mismo.

En el karaoke, César está intentando que Manu vuelva al instituto, cuando Trini entra on fire, riñéndole por lo de Nacho. Trini le pide que no les ayude más y Manu le recuerda lo del examen. Según Trini ella no ha hecho trampas, sino Manu, por lo que éste le pide el diploma y ella admite que ha dicho la verdad, así que la han puesto en la lista negra. Manu la felicita porque se va a pasar toda la vida de barrendera y ella dice que prefiere ser una barrendera honrada que… Y no termina la frase, pero Manu capta la indirecta, que prefiere no ser como él y se rebota, por lo que tira el vaso al suelo para que barra. Trini le dice que siempre intenta ayudarle, pero que cada vez él se lo pone más difícil y que tenga cuidado porque algún día se cansarán de ayudarle.

En el bosque, el padre malaleche del adolescente malaleche intenta hacer las paces con Elena, que le acaba tomando el pelo. Juanjo se queja de aburrimiento y Elena le dice que tiene música, pero no es del gusto del señorito, que la llama hortera y se ríe de que tenga los CDs ordenados alfabéticamente. Elena le dice que así es más sencillo que el caos de su casa y Juanjo se defiende diciendo que su casa está muy limpia… porque César se la limpia a escondidas, xDD. Soy fan del detalle, por cierto.

Juanjo insiste en que el caos tiene su punto y en que nadie se muere por soltarse la melena, así que Elena decide tomárselo como un reto y pone Hago chas y aparezco a tu lado y se le canta. Elena está dándolo todo, encima del coche, cuando aparece la grúa y según Juanjo es un oportuno, que estaba disfrutando mucho. Al bajarla del coche, tienen un momento de casi beso y miradita intensa.

Elena dándolo todo al cantar Hago chas y aparezco a tu lado.
Yo también lo doy todo con esa canción, es taaaan guay… diga lo que diga Juanjo.

De vuelta al barrio, los dos están hablando sobre Charo y la bebida y que, según Juanjo, Trini siempre está ahí aunque no sabe si es una ayuda o una pesadilla. Una cosa lleva a la otra y Elena le acaba contando que, cuando se conocieron, ella estaba coladita por él y que Trini fue a pedirle el teléfono para ella, pero que acabaron enrollándose. Juanjo, entonces, se pregunta cómo habría sido la historia de haberse liado con ella y que sigue teniendo un culo impresionante y unos ojos preciosos. En esas, llaman a Elena por teléfono y se tiene que ir.

Al día siguiente, Manu se encuentra con Nacho, que quiere hablar con él. Manu intenta darle esquinazo porque no quiere ser una mala influencia, pero a Nacho le da igual porque ahora, gracias a él, le han dejado en paz. Manu le recuerda el castigo y Nacho se queja de que le tratan como un crío y que le gustaría ser como el porque no le dan la brasa. Manu, entonces, le dice que él no tiene familia y que daría lo que fuera por tener a alguien que se preocupe por él como lo hacen de Nacho. También le dice que en la vida real, los que molan son los buenos y Nacho le pregunta que por qué no se hace de los buenos. Eh, me gustan estos dos juntos, ahí, primos unidos… aunque no saben que son primos. Ay, a ver cuándo se sabe la verdad.

Qué majos los primos :3

Más tarde, Manu se pasa por casa de Trini, que está un poco tensa, aunque se anima cuando él le dice que se va a matricular al instituto. Trini se viene arriba creyendo que ha sido por su charla y Manu la chafa un poco, achacándoselo a César, aunque le dice que, con lo cabezota que es, que el día que se ponga, aprenderá a usar el ordenador. Y que, si no, siempre puede contratarlo como profesor, a cambio de unas tostadas. Entonces, Trini se ofrece a comprarle material, pero César ya se le ha adelantado y Manu comenta que en el barrio son muy amables con él, en especial ella.

En el karaoke, Juanjo le está contando a César que Charo anda de fiesta en un chalet, cuando el tema se desvía hacia que Elena es muy maja. En esas, llega la susodicha para decirle que es mejor que deje de ser su sponsor porque hay tensión entre ellos y ésta debe desaparecer. Entre varias razones, Elena dice que su amiga, Trini, sigue sintiendo algo por Juanjo, pero éste pasa del tema y la besa apasionadamente. Elena intenta irse, pero él vuelve a besarla y ya ella termina por rendirse y es entonces cuando llega Trini y los ve y se le rompe la patata. Cuando ésta se va, herida, Elena detiene el beso, le dice que no es una buena idea y se marcha.

Ay, mi patata, pobre Trini T0T

Y yo lo siento mucho, pero: WTF?! A ver, es que no es por nada, pero tal y como lo han contado o no tiene sentido o Juanjo es bipolar o un capullo del quince. Porque, a ver, en el episodio anterior se pone como se pone porque cree que Trini está con el poli y se alegra cuando ella le explica que no ocurre nada. Hoy incluso le hace gracia que Trini se ponga celosa, pero en un día ya está tirándose en brazos de Elena, así, pasando de Trini y sin pensar en ella (de hecho, es a Elena a la única que le frena Trini). WTF?! Es que no lo entiendo, no viniendo de Juanjo, porque la que la caga siempre es Trini, mientras que él es más coherente con esas cuestiones. Así que no sé si lo está haciendo por su teoría de un saco saca a otro clavo, por devolvérsela a Trini de cierta manera o porque quiere convencerse de que si reescribe la historia con Elena, saldrá mejor parado. No lo sé, pero, vamos, que muy precipitado me parece esto.

Al final, Trini está de bajón en su casa, sin querer ni ir al karaoke, cuando el Poli Buenorro sigue con su campaña de ligoteo vía terraza. Sin embargo, esta vez Trini sí que le da pie y acaban enrollándose.

Eso es todo por hoy. La semana que viene pinta divertido, sobre todo por la trama de Charo, aunque también creo que se va a liar con la mentira de Mariano, el beso de Paula y el cuarteto amoroso.